Ventajas de viajar sin prejuicios

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Buscar obras de arquitectura de arquitectos “mediáticos” es un ejercicio de frivolidad, supone unirse al fenómeno fan de las quinceañeras que siguen con fervor a sus ídolos musicales o a sus actores favoritos. Así de superficial y de visceral. Pero es también una buena excusa para coger un coche, autobús, bici o tren y viajar. Y separarse del ordenador unas horas, o mejor, ¡unos días!

Desde que hace años me quité una buena cantidad de prejuicios, ando más feliz por la vida. Eso supone no tener una lista negra de arquitectos proscritos. Por supuesto, uno tiene sus favoritos, pero siempre merece la pena acercarse a ver lo que creemos que no nos va a gustar.
Muchos edificios de tremenda repercusión mediática me han decepcionado al visitarlos, y otros menos conocidos o que no me habían llamado la atención a priori han resultado ser una maravilla. Cuando te ocurre eso una vez, la decepción o la grata sorpresa inesperadas, ya estás alerta, y no te crees nada que hayas leído u oído. Ya sólo te fías de tí, de tus ojos, de tus pasos, de tus sensaciones. Esas no las debe contaminar nada ni nadie.

Además, el camino está lleno de regalos. Si se viaja con una serie de destinos en mente, pero sin un plan demasiado rígido, aparecerán sorpresas deliciosas. Citaré cuatro ejemplos:

B 001 01 olot1. Olot, Tarragona. Buscando obras de RCR me pierdo por un hayedo impresionante, entre caminos de tierra, y voy a parar a un par de ermitas romanicas mientras sorteo gansos y ovejas que se cruzan frente al coche.
B 001 02 arantzazu2. Santuario de Arantzazu, Guipúzcoa. Visito el templo de Oíza, y camino del centro cultural que se encuentra a su lado y que desconocía, doy con una pequeña construcción, de apenas 20 m2, un espacio de meditación. Lo que encontré allí lo contaré con detalle más adelante, porque merece la pena.

3. Cementerio de IgualadaB 001 03 igualada, Barcelona. Peregrinación devota a la obra de Miralles, donde está enterrado. Tras unas horas a solas entre las piedras y los muros, encuentro perdidos en el bosque los encofrados metálicos utilizados en la obra hace casi 20 años.
4. Jardines de Pedralbes, Barcelona. Buscando una obra de Llinás y otra de Gaudí me encuentro dos joyas: Kolonihaven, la casita de juegos de madera que Miralles y Benedetta B 001 04 pergola gaudiTagliabue hicieran para un museo danés en 1996, cuya réplica se situó en el Macba en 2001. Le había perdido la pista en un escrito que la situaba en el parque Diagonal Mar en 2005. Ahora, 2010, me encontraba aquella (¿o es otra versión?) en un rincón inesperado. ¡Qué fiesta!Y a los 5 minutos, paseando por los mismos jardines, todavía aturdido por la suerte del descubrimiento anterior, voy a parar a una fuente y una pérgola de Gaudí cuya existencia desconocía por completo. Increíble.

Viajen! Viajen! Y si puede ser sin prejuicios, mucho mejor.

 

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Acerca de fernando carrasco

Arquitecto. Fotógrafo de Arquitectura
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